martes, 29 de marzo de 2016

Los buenos viejos tiempos




Extraño ver los partidos de mi hijo. Cuando él empezó a practicar fútbol, béisbol y básquet hace 25 años, parecía que eso iba a durar para siempre. Pero no fue así, repentinamente todo había terminado. Un día dejó de jugar y se terminó todo – así de simple, sin avisar.

La experiencia de sus hijos con los deportes llegará a su final, y no tardará en llegar. Si estás en la misma situación que yo, entonces mirarás hacia atrás y dirás “Me hubiera gustado disfrutar más. Hubiera deseado no haberme obsesionado tanto con qué tan bien estaba jugando, o los resultados del equipo, o si estaba jugando como yo deseaba, o por qué el entrenador no lo colocó en la posición correcta. Me hubiera encantado simplemente disfrutar más la experiencia de verlo jugar y disfrutar”.

Si tienes hijos envueltos en el deporte, no es tan tarde para ti. Disfrútalo mientras puedes. Este tiempo pronto terminará.

Una frase que escuché de joven y se me quedó grabada en la mente: “Estos son los buenos viejos tiempos”. Verdaderamente, los días que vas a ver jugar a tu hijo valen oro. Si aún estás en ese momento, atesora cada uno de ellos. No dejes que se te escapen por estar enfocándote en cosas que más adelante no tendrán sentido.


Debido a que las competencias deportivas infantiles son muy intensas, tendemos a olvidar cuán corto es esta etapa, y qué tan poco tiempo compartimos los padres con nuestros hijos a lo largo de nuestras vidas.

Estos son los buenos viejos tiempos.
Disfrútalos.


Extracto del libro Positive Sports Parenting de Jim Thompson (@JimThompson18)